
El museo propone una mirada seria al genio de Disney, un niño granjero pobre que se convirtió en un audaz innovador y una de las mayores influencias culturales del siglo pasado.
La primera imagen que recibe a los visitantes en el flamante Walt Disney Family Museum no es el ratón Mickey o el pato Donald, ni siquiera Blancanieves. Es una foto de un Walt Disney de nueve meses de edad.
Y la exhibición del museo, que abrió sus puertas la semana pasada, termina con telegramas y dibujos en que se lamenta la muerte de Disney en 1966.
Aunque el museo muestra el primer bosquejo del ratón Mickey y una maqueta del tamaño de una habitación del concepto original de Disney para Disneylandia, no está dominado por princesas y piratas.